LA FINA LÍNEA ENTRE EL DESEO Y LA NECESIDAD
Es cierto que existe una línea muy fina entre el deseo y la necesidad. Algunas personas tienden a convertir algo que desean en sus vidas, en una necesidad vital, con lo que si no lo consiguen, no solamente se frustran, sino que se sienten infelices e incapaces de llenar su vida de otra manera, seguir adelante y ser feliz. Según la pirámide de Malow, en el nivel de necesidades básicas, vitales para poder vivir, están la alimentación, la respiración, el descanso… y poco más. No es por tanto vital, tener este o aquel trabajo, ese deportivo rojo que tanto deseo, una pareja estable y perfecta, etc. ¿Qué ocurre cuándo nos faltan las necesidades vitales del ser humano? Si nos falta el agua, el aire que respiramos, la alimentación… el riesgo de muerte, es muy alto por no decir inevitable. Y, ¿qué sucede cuándo convertimos nuestros deseos en necesidades vitales? Que si no los conseguimos, podemos caer en procesos de depresión, angustia, desolación y en casos extremos, de suicidio. ...