¿A QUÉ VIENES?
Había una vez un hombre, que desde hacía ya demasiado tiempo se encontraba enfermo y los médicos no daban con la solución para mejorar sus dolores físicos, ni la depresión en la que estaba sumido. El hombre se sentía tan mal en todos los aspectos, que el mismo decía que, hacía años que le dolía todo el cuerpo, que se sentía hundido y que le dolía hasta el alma. Un día, alguien que le oyó, le dijo que había un sabio en un pueblo vecino, al que todos conocían por el curandero y que podría ayudarle. El hombre, desesperado por mejorar, decidió ir a visitarle. Así al día siguiente, fue a casa del curandero y cuando llegó, golpeó la puerta. El curandero abrió y le dijo: “¿A qué vienes?”. “Vengo para que me cures”, respondió el hombre. “Te puedes marchar, vuelve mañana”. Fue todo lo que le dijo y cerró la puerta. El hombre, asombrado y un poco decepcionado, decidió repetir al día siguiente, “igual hoy tiene una mal día”, pensó. Al día siguiente, pasó exactamente lo m...