VALORES: ¡A TODA VELA!
Hoy me apetece escribir sobre LOS VALORES, un tema que algunos conocemos poco y que es importante
en nuestras vidas y en nuestros logros.
¿Por qué digo esto? Muy pocas veces y escasas son las
personas que nos planteamos cuáles son los valores más importantes en las
respectivas áreas de nuestra vida. ¿Y qué? Pues bien, éstos son la fuente de motivación interna más potente que tenemos.
Como dice E. Corbera en su libro “El Observador en
BioNeuroEmoción”, los valores son estados que deseamos alcanzar y que subyacen
detrás de cualquier comportamiento o acción, habilidad que desarrollamos o
creencia”.
Es decir, detrás de cada comportamiento, de cada creencia,
nuestro subconsciente busca acercarse a ese valor que nos motiva, que es
importante para nosotros, ya sea ser feliz, libertad, amor, bienestar, los que
sean.
¿Y entendemos todos lo mismo por un mismo valor? Eso
parece que nos creemos a veces por como hablamos, aunque no es así.
Lingüísticamente expresamos los valores como nominalizaciones.
Los valores, son conceptos abstractos que no podemos coger, que no son
evidentes para todos universalmente y que no
van a tener el mismo significado o al menos las mismas características para
todo el mundo, metafóricamente hablando, no los podemos meter dentro de un cesto. Por ejemplo, ¿puedes coger
lápices y ponerlos en un cesto?, la respuesta es, sin duda, sí. ¿Puedes poner
en un cesto manzanas?, también sí. Ahora, ¿puedes coger bienestar y ponerlo en
un cesto? Parece que no, y ¿amor o belleza? No y no.
Hay algunas preguntas sencillas que nos ayudan a identificar
nuestros valores, éstas pueden ser:
- ¿Qué
es lo más importante para mí en: mi vida, el trabajo, las relaciones…?
- ¿Qué
es lo que más admiro en tal o cuál persona? Es muy probable que esto sea un
valor para mí.
- O
bien, ¿qué me saca de mis casillas y no soporto en alguien? Esta pregunta nos
da mucha información sobre nosotros, puede que esa persona nos esté haciendo de
espejo y mostrando algo que también es nuestro y no sabemos o queremos ver, aunque
ese es otro tema del que puede que escriba en otra ocasión. Esta pregunta,
también nos puede estar mostrando un contra valor o “antivalor”, es decir, que
nosotros tenemos el valor opuesto.
Conocer nuestros valores y qué significan para nosotros es
importante por ser una fuente de motivación interna muy fuerte y porque abren paso a creencias fundamentales,
con lo que si vivimos en coherencia con ellos, vamos a ser más felices. El
enfocar nuestros objetivos en nuestros valores también es fundamental ya que
nos van a mostrar las pautas para conseguirlos y nos vamos a sentir mucho más
satisfechos con los resultados.
También es interesante conocer el significado de los
valores para las personas con las que nos relacionamos, voy a poner un ejemplo:
imaginemos que conocemos a alguien y nos gusta y pensamos que compartimos los
mismos valores. Para los dos, es importante la libertad, ahora bien, ¿qué
significa libertad para cada uno? Igual para nosotros, significa que de vez en
cuando, salgamos por separado cada uno con sus amigos. ¿Y para el otro? Igual,
es salir todos los sábados con sus amigos porque con nosotros ya comparte el
resto de la semana.
¿Seguimos pensando que compartimos el valor de la libertad
con esa persona?
Lo mismo pasa con el amor en una relación, ¿qué es el amor
o sentirse amado para uno y para otro? Esto puede ser un foco de conflictos
dentro de una relación, el no saber qué significa para ti y qué significa para
mí, un mismo valor.
Esto se puede traspasar a cualquier tipo de relación: familiar,
de amistad, empresa…
Pongamos un ejemplo en el área laboral, la empresa te da
un marco de referencia de tu trabajo que implica compromiso y que tú aceptas.
Igual para ti el compromiso significa dar el máximo rendimiento posible a los
proyectos dentro de tu jornada laboral y para la empresa, significa tener
disponibilidad total incluso fuera de horario. ¿Estamos hablando de lo mismo?
Parece que no, ¿verdad? Por todo esto, es importante saber cuáles son nuestros
valores, qué significado tienen y si estamos viviendo en coherencia con ellos.
Ya que si para mí, la paciencia es un valor importante y tiendo a perderla a la
primera de cambio, me voy a sentir mal, frustrada, no voy a estar en coherencia
(lo que pienso, con lo que siento, con lo que hago) y esto puede generar un
bloqueo y lo que es peor, ser el umbral de la enfermedad, ya que la biología
nos muestra todo aquello que no queremos ver, nuestras incoherencias, en forma
de dolores y síntomas físicos.
Para mí aquí está una de las claves, vivir en coherencia,
para poder disfrutar de una vida plena, sana y de autoconocimiento. Y es
exactamente lo que os deseo a todos.
Mònica G.

Vivimos en modo "piloto automat", a la merced de nuestro subconciente, hasta que un dia, un click despierta a algunos .
ResponderEliminarEs importante identificar lor valores personales para salir del modo "automat" y conducir concientemente nuestras vidas.
Gracias Corina por tu comentario. Como bien dices vivimos en piloto automático, creyendo que nuestra mente consciente controla nuestra vida, cuando es la mente inconsciente la que se encarga de llevar a cabo el 95% de los programas o más...
EliminarEl hacernos conscientes de nuestros valores, sin duda puede apoyarnos en nuestra vida, nuestras acciones y en el logro de nuestros objetivos.
Un abrazo!
Felicidades Mónica, por esta esencial reflexión para todos.
ResponderEliminarEfectivamente, estoy contigo, en que los valores forman parte del marco subjetivo de cada cual. Obviamente, y como ejemplo, no tendrá el mismo valor un juguete, para aquel niño que los tiene todos, como para aquél que no tiene ninguno, y así podríamos continuar, con cada uno de esos conceptos que consideraríamos como valores (infinitos).
También está claro, como mencionas, que realizar una actividad (la que sea) en un entorno empresarial, en donde chocan frontalmente los valores de ésta y el trabajador, lleva a éste a un conflicto personal que se traduce en falta de motivación y compromiso, y en última instancia, enfermedad.
Lo mismo ocurre con nuestras parejas, amistades, etc.
Por ello, es muy cierto, que intentar que nuestra vida cotidiana esté acorde (sea coherente) con nuestros valores, nos hace mucho más felices.
Muchas gracias por tu aportación MCarmen!
EliminarLos valores tienen mucha más importancia y presencia en nuestras vidas de la que le damos de forma consciente.
Tu planteamiento también me sugiere algunas preguntas que lanzo por si alguien se anima a seguir comentando y/o debatiendo.
- ¿Es valorar o dar valía un valor en sí mismo?
Puede ser que los niños den valía a un objeto en diferente grado debido a sus experiencias de vida, sus situaciones, sus propios valores, etc. Y si es así:
- ¿Puede ser que aún dándole una valía diferente, el valor de tener ese juguete concreto sea el mismo como el de posesión, o el de diversión, o el que sea que puedan tener?
Aquí lo dejo, a ver si alguien se anima ;)
Un abrazo!